Tres razones por las que la gente cree que los fenómenos paranormales sí existen

La creencia en lo sobrenatural nos acompaña como seres humanos desde los albores de los tiempos. Prácticamente todas y cada una de las civilizaciones antiguas rendían culto a dioses, semi-dioses, espíritus o ancestros que no podían ver a simple vista. Pero, ¿por qué los seres humanos somos tan propensos a creer en los fenómenos paranormales? Si estos nunca han existido realmente, ¿por qué están tan impregnados en nuestra conciencia?

  • 1. Los humanos nacemos con una mente que siempre intenta darle sentido y explicación a lo que nos rodea. Tan es así, que incluso cuando no podemos encontrar explicaciones lógicas, las explicaciones que van más allá de lo racional terminan por llenar ese vacío.
  • 2. Pocos somos capaces de aceptar sin más que después de la muerte no hay absolutamente nada, y que nuestra conciencia se irá junto con nuestro cuerpo material. Poafter death there is absolutely nothingr ello es muy popular la creencia en el más allá: le brinda a las personas la posibilidad de tener fe en que podrán seguir disfrutando de lo que el mundo les ofrece incluso después de la muerte. Para quienes han perdido a un ser querido, la creencia en lo sobrenatural les permite tener el consuelo de que podrán reencontrarse con sus familiares, amigos o parejas en el más allá.
  • 3. Por último, muchas personas confían en la existencia de lo sobrenatural sencillamente porque consideran que han vivido experiencias que lo confirman. Son innumerables las personas que dicen sentir la presencia de Dios, de un ángel guardián o de los espíritus de sus familiares fallecidos. Además, no pocos han vivido experiencias “paranormales” que atribuyen a la existencia de fuerzas inexplicables como espíritus, demonios, duendes, gnomos o animales fantásticos.

A pesar de que en el mundo moderno la educación formal y científica está más extendida que nunca, y aunque en la mayoría de los países el Estado es laico y está separado de los credos religiosos, los seres humanos seguimos creyendo en lo sobrenatural. Parece que esta creencia estuviera impresa en nuestros genes.