OVNIs: ¿Pueden deberse a fenómenos naturales?

Las siglas OVNI hacen referencia a un “Objeto Volador No Identificado” y, como el mismo nombre indica, se trata de elementos voladores que el observador no puede identificar a simple vista. Frecuentemente, estos objetos tampoco pueden ser identificados al investigar las evidencias que dejan.

El avistamiento de un OVNI no tiene que explicarse necesariamente como producto de un fenómeno paranormal. En toda investigación de este tipo debemos empezar por tratar de brindar explicaciones perfectamente racionales y naturales de los fenómenos observados. Muchas veces, de hecho, se han podido ofrecer explicaciones racionales plenamente satisfactorias a hechos que antes sólo eran vistos como sobrenaturales.

Los más escépticos afirman que todos los supuestos avistamientos de OVNIs pueden ser explicados racionalmente. Otros prefieren albergar un resquicio de duda y se permiten admitir explicaciones alternativas. Para los escépticos, los supuestos OVNIs son casi siempre:

  • Restos de chatarra espacial que reingresan en nuestra atmósfera,
  • Fenómenos naturales, como la luz terrestre de origen geomagnético, que puede iluminar el cielo; descargas eléctricas atmosféricas o grandes formaciones de plasma en las últimas capas de la atmósfera,
  • Ensayos y modelos experimentales de aviones o drones novedosos, por parte de agencias espaciales o de inteligencia,
  • Globos estratosféricos y suborbitales, los cuales rondan la Tierra y reflejan la luz del Sol,
  • Planetas como Venus o Júpiter, que a veces pueden verse desde la Tierra,
  • Reflejos de la luz solar sobre la estación espacial internacional, etc.

Quienes defienden el origen extraterrestre de los OVNIs, en cambio, señalan que lo más lógico es aceptar que exista vida inteligente en otros planetas, ya que existen milloneUFOs de millones de planetas en el universo, y muchos de ellos tienen condiciones para la vida, tal como las tiene el nuestro.

Hasta que no se terminen de hallar pruebas absolutamente fehacientes e irrefutables de la existencia de los OVNIs y de su origen alienígena, el debate entre partidarios y escépticos seguirá más vivo que nunca.